lunes, 26 de enero de 2015

Desde aquí a allí en "solo" cuatro ratos.

Buenas a todos!! aunque no lo paresca seguimos vovos por aquí y jugando. Siento mucho no haber podido actualizar esto antes, pero como ya dije, el poco tiempo para Pathfinder que tuviera se lo dedicaria a traducirme material y preparar partidas. Pues bueno, resulta que en las navidades sus Majestades los Reyes Magos de Oriente me trajeron el manual en español de Devir (al que desde aquí felicito por el gran trabajo ya que el manual es una auténtica delicia) de esta senda de aventuras, así que se acabó el traducir y puedo dedicar algo de mi tiempo para la partida a escribir en esta especie de diario de partida. También quiero decir que a partir de ahora no me explayaré y escribiré cómo si de un relato completo con todo lujo de detalles se tratara. En vez de eso intentaré resumir y detallar solo lo realmente importante, para que así no me resulte tan tedioso y pesado actualizar esto. Y para muestra un botón. En este post voy a intentar resumir las cuatro (si ,cuatro) última sesiones. AL TURRÓN!!!

...
Justo cuándo los enanos se deciden a marchar tras los goblins que se fueron a la carrera, algo les llama la atención. Uno de los "juguetitos" de los goblins se encuentra en el centro de la sala. Sentado como si de un trono se tratara y con el rostro desencajado y desfigurado se encuentra, envuelto en cristal, como una especia de estatua macabra, el cadáver de Lonjiku. Al rededor, utensilios y los restos de los obreros yacen como en un intento de imitar la "obra de arte" principal. Sin nada que poder hacer ante esa situación, se dirigen sobre los pasos de los goblins. Les persiguen hacia una habitación contigua donde ven resto de materiales para fabricar vidrios, y una caja fuerte abierta donde deducen que se encontraba allí oro y cualquier material de valor para hacer los cristales de colores mas exóticos y caros. Desde allí les siguen los pasos por una escaleras que bajan. Lo que encuentran abajo es una especie de sótano que hace las veces de almacén, con sacos de arena y otros utensilios. Les llama poderosamente la atención una de las paredes de mampostería que se encuentra derrumbada y conduce a una especie de pasadizo oculto. Dejan de momento de lado el pasadizo, siguiendo las huellas recientes dejadas por el polvo y arena del sótano por los goblins, que les conducen a una habitación donde ya les esta esperando alertado Tsuto. 

El encuentro no dura mucho , gracias sobre todo a un grandioso placaje de Telchar a Tsuto cuando este, mal herido, intentaba huir. Le inmovilizan y interrogan, pero parece reacio a hablar y decido a morir sin miedo. Entre sus pertenencias le encuentran un diario, donde entre muchos escritos y dibujos les llama la curiosidad el ultimo pergamino del libro y más reciente. En el encuentran apuntes del asalto goblin, confirmándoles que el esta detrás. Habla también de un verdadero y nuevo asalto sobre Punta Arena, de Arrancapepitas el líder goblin de Cima del Cardo que parece estar con ellos y de que Bruthazmus el Bugbear, de quien Shalelu les hablo, también están con ellos. Lo mas inquietante quizás parece que es cuando habla de "su amada", quien no para de hablar de Lamatshtu , de su marca y de las futuras ofrendas ofrecidas a la diosa de los monstruos para que la transforme y algo sobre una criatura llamada Malfeshnekor que quiere liberar y algo de una Quasit bajo Punta Arena de la que Tsuto quiere que le ayuden para un verdadero asalto. Tsuto en el diario parece preocupado por la mano transformada de su amada y por lo que pueda llegar a convertir a cuenta de sus ofrendas a su diosa. Los enanos deducen que su amada debe de ser Nualia. Mientras dos de los enanos deciden seguir intentando interrogar a Tsuto, los otros dos deciden subir y buscar a Ameiko ya que Tsuto no les dice nada de su paradero. La encuentran inconsciente encerrada en un cuartucho. La reaniman, curan y la ponen sobre aviso de todo. Ella parece algo desorientada por lo allí ocurrido. Consiguen convencer a Ameiko de que lo mejor para su hermano es que sea juzgado por sus crímenes y que mientras ellos investigan el pasadizo oculto y ver a donde dirige, se encargue ella de llevar a Tsuto a encerrar al alguacilazgo. Ella decide hacer de tripas, corazón y accede. Se encaminan por el túnel que se alarga durante muchos pies para terminar en un punto muerto. Una puerta secreta allí descubierta se abre en una cueva donde un camino baja asta llegar a la playa del basurero del pueblo y desde allí por otro túnel alcanza y sube por el acantilado, asta mas allá de las afueras de Punta Arena y lugar por donde asaltaron los goblins el pueblo con la ayuda y chantaje de Tsuto a su padre como comentaba en su diario. El otro camino en la cueva termina en un muro de ladrillo que parece que fue derrumbado hace mucho y cuyo camino les conduce primero a una cueva donde se encuentran y enfrentan a un engendro de aspecto terrible y que no conocen. Una vez enfrentados y derrotada esta criatura, sus pasos por la cueva les llevan a la entrada de unas catacumbas donde una estatua de mármol rojo de la que Clangeddin reconoce como Alaznist, la señora de las runas, según recuerda haber leído en algún libro de historia sobre Thassilonia, les da la bienvenida portando una ronca en una mano y un libro con una estrella de siete puntas en la otra. En este punto deciden volver sobre sus pasos y prepararse para explorar el lugar.

Penden y Telchar se encaminan a buscar algunas cosas que les ayuden contra cualquier cosa que se puedan encontrar en las catacumbas. Deciden entrar en la mas conocida y completa tienda del lugar, regentado por el viejo Ven Vinder. Allí se encuentran con la hija de este, la hermosa Shayliss. Ella se muestra asombrada y nerviosa al ver allí a los héroes de Punta Arena. Mientras despacha a los enanos les cuenta su gran preocupación por su padre al desatender últimamente la tienda por el exceso de preocupación de este, por la supuesta relación de su hermana con un joven trabajador del aserradero llamado Banny y que su padre no ve con buenos ojos. Les dice que a cuenta de eso a visto incluso como el sótano de la tienda, a cuenta del descuido de su padre, se a infectado de una pequeña plaga de ratas enormes. Pregunta a Penden si quizás estaría dispuesto a bajar a hechar un ojo con ella, diciéndole a Telchar que no cree que sea necesario la actuación de los dos. Esto les despierta la sospecha de que quizás sea ella la enamorada del enano, que decide sin rechistar bajar con la joven mientras Telchar se queda arriba "organizando" las estanterías. Penden baja y ella se abalanza sobre el desabrochándose el corsé y confirmándole que es ella su admiradora mientras Penden se deja llevar por la situación. Mientras, Telchar cuando se encuentra dispuesto a empezar a "limpiar" el lugar, aparece por la puerta Ven con cara de preocupación y cargando unos bultos. Le sorprende ver allí a Telchar solo sin ser atendido por su hija y le dice que espere a que suelte abajo sus cosas para atenderle. Telchar lo retiene y consigue con una gran elocuencia muy directa sobre su hija que deje lo que este haciendo y le acompañe a tomar unas copas para ahogar sus penas, dejando a Penden rematar la faena para encontrarse luego los dos en el Dragón Oxidado. Una vez preparados, vuelven para explorar las catacumbas. Dentro de aquel lugar se enfrentan a varios engendro de esos. Encuentran salas de torturas, esqueletos deformes, se enfrentaron a un goblin deforme que se refería a si mismo por el nombre de Korovus, y que reconocieron, por el nombre, como uno de los héroes goblins de los que les hablo Shalelu. También encontraron unas escaleras derruidas, imposible de bajar, de las que por un segundo le pareció a Penden escuchar un aullido o algo venir de allí abajo. Una extraña habitación ingrávida con una colección de objetos extraños flotando y paredes de un metal rojizo que centelleaba con rayos que parecían formar runas o palabras que no llegaban a entender. Por ultimo, sus pasos les llevaron a una especie de sala con una fuente de extrañas aguas justo antes de entrar en lo que parecía una catedral, donde encontraron revoloteando a la Quasit, que no dudo en enfrentarse a ellos. Antes del combate corto su muñeca con una daga, derramando unas gotas de sangre en una especia de fuente de aguas naranjas y brillantes que burbujeaban y humeaba aunque no desprendía calor. De la fuente surgió otro engendro, pero todos vieron como la luz de la fuente se debilito al surgir la criatura y la cara de preocupación de la Quasit. Con un poco mas de esfuerzo de lo normal, pero gracias a un gran acierto de Penden al usar una poción de agrandar persona, acabaron con ella. Investigaron y descubrieron después de derrotar a la Quasit que hacía la fuente y como "apagarla", acabando con los engendros que salían de allí mientras su luz se apagaba. Terminaron de investigar una de las escaleras derruidas q parecía subir y que no estaba tan derruida como la que bajaba, llevándoles al final por entre unas rocas a un callejón en un pueblo donde ya había anochecido. Terminados de descubrir estas cosas en las catacumbas, deciden volver a la posada a descansar. Allí Ameiko parece estar descansando de lo ocurrido, puesto que no se la ve por el lugar. Después de una larga charla y descansar, toman la decisión con lo quehan descubierto de ponerse en camino de Cima del Cardo y comprobar si es desde allí como todo apunta donde los goblins se preparan junto con Nualia y sus cómplices asaltar de nuevo Punta Arena y acabar con el problema. 

Al día siguiente se preparan para partir, y dirigen sus pasos a Cima del Cardo por el camino de La Costa Olvidada. Unas horas a pie les llevan hasta el linde del bosque, dudando si cruzar el bosque en busca de un sendero que les conduzca asta Cima del Cardo o bordear el bosque y llegar allí desde la costa. Pero allí les sorprende ver un carromato tumbado con lo que parece dos comerciantes. Estos les cuentan que han sido asaltados por un grupo de goblins y que les han robado su caballo Brumasombría , un gran caballo que les ayuda en su humilde trabajo de comerciante tirando de su carro. Les ayudan a poner su carro en pie y les ofrecen una recompensa por recuperar a ese animal que tanto cariño les tienen. El rastro del los goblins les lleva a través del bosque de zarzas y cardos de aspecto peligrosos y les conducen asta una especie de laberinto de cardos donde parece terminar el bosque al filo de la costa. Estos túneles les llevan a una extraña cueva en el suelo que baja 20 pies hasta una cueva marina. Penden con la ayuda de sus hermanos atado a una cuerda, decide bajar a investigarla, donde no encuentra nada y les suben sus hermanos justo cuando un Bunyip parece surgir del agua en dirección suya. Siguen su camino hasta un enfrentamiento contra unos perros goblins a los que atraen a una trampa y acaban con ellos. Encuentran un tramo que parece que les llevan al final de laberinto de zarzas y espinos hacia la islade Cima del Cardo, cuando un puma de pelaje igneo salta sobre ellos, derrumbando mordiendo a Telchar. Intentan quitárselo de encima sin exito, pero es el propio puma quien , al parecer, obedeciendo a una llamada que ellos no oyen, vuelve por donde vino. Los Dalton les siguen el paso y se ven en un enfrentamiento contra el chamán de los goblins, Gogmurt, que les encierra en en ese lugar para hacerles frente junto a su puma. Una vez acorralado y mal herido, Gogmurt se rinde y solloza implorando que le perdonen, dándoles información y del lugar y curándoles a cambio de su palabra de dejarle con vida. Penden le jura "por el dios de los elfos" que así sera. El goblin les cuenta donde se encuentran el resto de goblins de la tribu Mascapajaros y les confirma que en Cima del Cardo se encuentra Arrancapepitas y Bruthazmus, ademas de Nualia, pero que no sabe nada más. Penden haciendo honor a su palabra en él dios de sus "queridos" elfos, acaba con su vida. Deciden acabar con esos goblins Mascapajaros y se dirigen en su busca con las señas que les dio Gogmurt. Antes de afrentarse a ellos, se topan con una especia de punto de vigía , desde donde confirman que están al pie de un acantilado y desde donde ven Cima del Cardo, y les llama poderosamente la atención el aspecto de la gran roca que forma la isla, pues esta tiene rasgos como si de una cabeza gigante se tratara. Cuando encuentran a los Mascapajaros , estos, al verlos se abalanzaron hacía ellos ansiosos de acabar con los intrusos y ganar el favor de Arrancapepitas. Rápidamente se formo un caos entre los goblins, empujándose unos a otros para hacerse con la presa primero y terminando todo en un enfrentamiento entre ellos sin prestar atención sobre los enano. Estos aprovecharon para acabar con ese caos , terminando con Penden lanzado su "Buenos Días" cuál dios del trueno, encajando y acabando con el ultimo goblin entre las zarzas.

Volvieron sobre sus pasos camino de Cima del Cardo, separada de ellos por un púente a muchos pies del mar. Las desconfianza del pícaro le hizo ver que el puente estaba trucado para caer con el peso de varias personas. Atando uno de los cabos al otro lado se deshizo del peligro. Pero al cruzar los otros hermanos se dieron de bruces con cuatros goblins montados sobre perros que parecían hacer guardia por los alrededores. Acabaron con ellos, no sin que Belisario se llevara una mordida de uno de los perros, que le ha causado una especie de reacción alérgica. Una vez allí, deciden entrar en la fortaleza que ocupa la isla, construida de madera de barcos hundidos en la costa. Dentro, sin haber sido descubiertos ,dan matanza a dos goblins que estaban dormidos e indigestos de pepinillos en una de las torres de vigía del lugar. Siguen investigando el lugar y llegan a un patio, donde otros cuatro perros ladran y corretean al rededor de una especia de cobertizo. Una vez acaban con ellos, junto al cobertizo  ven dos goblins muertos con la cabeza aplastadas por cascos de caballo y todo el lugar lleno de huellas de goblins. Junto a los cadaveres un vial de poción se encuentra en el suelo. Abren el cobertizo para encontrar, como esperaban, asustando y relinchando a Brumasombría. Increíblemente, Telchar consigue calmarlo y ven que tiene varias y toda clase de heridas recientes que parecen curadas. Lo dejan allí una vez tranquilo para volver luego a por el. Siguen registrando el lugar para terminar Clangeddin en el cagadero goblin metiendo las manos en busca de a saber que. Aunque la suerte le acompaña y encuentra un resorte que le ayuda a abrir una puerta secreta en el cagadero, que les conducen a una habitación donde un enorme cofre yace allí. Telchar intenta abrirlo, pero una cuchilla con mal aspecto surge del cofre, clavándose le en la palma de la mano con un muy feo corte. Con mas cuidado consigue desactivar la trama y abrirlo, encontrando lo que parece todo el tesoro recolectado por los goblins, que cargan y guardan junto a Brumasombría. Al final de un pasillo encuentran una escalera que baja y deciden descenderla. Abajo, una sala llena de piedras grabadas, pergaminos y libros escritos con letras puntiagudas que no entienden, se mezclan con apuntes sobre el posible próximo asalto a Punta Arena. Un pasillo a la izquierda les conduce a una sala llena de toscos dibujos de los goblins donde les llama la atención uno de Cima del Cardo, donde surge del centro un goblin enorme de ojos en llamas. El camino tuerce a la izquierda y les conduce a una encrucijada donde a la derecha una enorme puerta con unos grabados extraños les cierran el paso. Las abren para entrar en lo que parece ser una capilla a Lamashtu, representada al fondo frente un altar donde yacen unos resto de huesos de aspecto humano, quemados. Al entrar y examinar el lugar, aparecen flotando en el aire unos perros de aspecto demoniacos que se lanzan hacia ellos. El primero cae rápido de las manos de Penden, pero el segundo lanza un tremendo aullido que consiguen aguantar todos menos Penden, que aterrorizado deja caer a "Buenos Días" y sale a correr despavorido. Sus hermanos acaban con esa especie de perro, pero Penden llega corriendo y gritando asta la entrada de cima del cardo, donde consigue reponerse del susto y decide volver con sus hermanos. Ellos preocupados por Penden, vuelven sobre sus pasos a buscarlo. Mientras , penden a volver a entra en la fortaleza se encuentra a un grupo de goblins que parecen estar buscando el origen de los gritos. Penden se enfrenta a ellos acabando con todos menos dos que asustados al ver como el enano de un solo golpe hizo pedazos a uno de los goblins , llenando el lugar de tripas y restos de la criatura, salen corriendo a refugiarse. Momento en el que llegan sus hermanos antes de verlos correr hacia un pasillo y encerrarse tras una puerta al grito de auxilio. Penden arrebata a su hermano Clangeddin su preciado martillo y se lanzan a buscar a los dos goblins que se han atrincherado. Consiguen abrir la puerta justo cuando dos goblins más aparecen por el pasillo a causa del jaleo. Los goblins se lanzan sobre ellos, cayendo unos de los dos y clavandose su rebanaperros, muriendo al instante. El resto mueren rápidamente a manos de los enanos. Antes de volver a bajar llegan a la conclusión de terminar de explorar la fortaleza de arriba antes. Se dirigen a un ancho corredor en ese pasill, que termina en un gran portón cerrado. Telchar trabajosamente lo abre y dentro se ven frente a frente con Arrancapepitas, su gecko gigante y cuatro preparados mas goblins. Arrancapepitas parecía esperarles a causa del jaleo y les pide dialogar. Les dice no tener nada en contra de ellos y pide a Telchar acercarse para dialogar, pero los enanos deciden directamente enfrentarse a ellos y lanzarse al combate, así que empuñan sus armas y se lanzan a por los goblin...

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